Tres adultos mayores de 60 años estudian carrera de prótesis dental

Publicado el crónicas urbanas

Oscar, Samuel y Marisa, en la entrada del Instituto Carrillo

Voluntad y ganas de vivir en plenitud

Dos hombres de 70 y 74 años de edad recorren los pasillos y se meten en el aula 1 del Instituto Ramón Carrillo anexo Villa María. Una dama de 64, ya jubilada, también habita el mismo escenario durante las horas de la siesta villamariense. Son alumnos de la Tecnicatura superior en Prótesis dental que se dicta en nuestra ciudad desde comienzos de año en el Instituto de gestión pública ubicado en calle Mariano Moreno al 200, al lado del Museo Sabattini.

Asisten a clases desde las 13.30 hasta las 17 horas durante toda la semana buscando formarse en una carrera que, hasta el año pasado sólo se podía cursar en Córdoba capital, y en formato de curso corto en un terciario privado de Villa María.

La pregunta del millón en una charla con ellos, ¿porqué empezar a estudiar una carrera terciaria a esta edad? Los tres ofrecen miradas y desarrollos particulares sobre las motivaciones.

Marisa Torres: “tuve la iniciativa de decir no me siento vieja, por lo que estudié la carrera de Enfermería en esta escuela hace tres años y me recibí. Aunque no ejerzo en relación de dependencia, pero sí hago atención domiciliaria a vecinos. Y este año arranqué con Prótesis dental”

Es un poco el no sentirse viejo, que uno está activo, y con ganas de seguir trabajando. Eso me da ganas de vivir, el compartir con gente joven.

Samuel Rosa, 73 años, residente en Villa Nueva.

“Me hice cargo de los talleres de mantenimiento en la Municipalidad de Villa Nueva. Como tengo una amistad con uno de los profesores de la institución, Héctor Soria, me enteré que arrancaba la carrera de Mecánica dental este año. Y decidí empezarla con entusiasmo, después de cuarenta años en que había tenido un contacto con ese mundo”

En relación al grupo de compañeros, y las diferencias de edad, confía en que hay excelente convivencia, aún con ritmos y prioridades diversas.

“Es una guerra acá adentro en la cabeza, el costo de ponerse a estudiar y memorizar algunas cosas” me comenta con algo de preocupación, asumiendo un desafió que desea superar.

Samuel además fue candidato a intendente de Villa Nueva allá por el año 1996.

Oscar Medina alias “el Cachi” es nacido en Salta y de oficio peluquero en la actualidad. Tiene 70 años y su forma de expresarse domina microespacios como el ambiente aúlico. Se advierte su espíritu de activismo y participación en las actividades del colegio, en proyectar para la carrera de reciente desarrollo.

“Una vez que terminé el secundario en Córdoba capital, me recibí de técnico en periodismo en el Circulo de la Prensa de Córdoba, durante la dictadura militar. Quise ejercer, pero me exigían afiliarme al Sindicato en primer lugar, entonces decidí guardar el “papelito” del título terciario y enfocarme en otras tareas laborales. También formé mi familia allí”.

Alejarse de los “fantasmas diarios” que enferman

Entiendo que la vejez no existe, para mí pasan los años nada más. Me guio por la idea de que tener un cuerpo sano hay que hacer ejercicio físico, y para mantener la mente sana, también hay que ejercitarla, teniendo una formación.

Mis hijos, mis nietos y todos los que me rodean se tienen que dar cuenta que todos vamos a llegar a esta etapa, y no hay que quedarse. Entonces no hay que desmerecer.

Mientras me sienta bien, sano, quiero buscar una profesión. Además soy gestor matriculado.

A mí siempre me gusto trabajar con las manos, fui a averiguar al CIEP para hacer el curso de Mecánica dental, pero lo vi como algo muy acelerado en 10 meses.

Quiero estudiar porque me da vida, me ocupa mis tiempos y mis pensamientos… (en este punto repasa, profundiza su reflexión) algo que aprendí es que los pensamientos, los fantasmas diarios te enferman… hoy en día no tengo tiempo para los fantasmas con el tema de los parciales. A veces me pongo a pensar como hago con 70 años estoy estudiando a las 3 de la mañana, cuando era pendejo no estudiaba nunca, me acostaba a dormir como un chancho.

Mi hija y mi hermana se asombran… les digo que será que aprendí que se perdió el tiempo en la juventud.

¿Y cómo ven a los jóvenes estudiantes compañeros de clase?

Con mucha iniciativa pero están con esa idea del vivir el hoy, ellos no miran el mañana ni lo que pasó. De todas formas es un grupo muy lindo, aunque me cuesta aceptar algunas cosas… soy de otra generación y formado en otros valores desde la escuela primaria que hice en Salta..